Carlos Alcaraz dio primero en el año nuevo. Aunque se tratara de una exhibición, el murciano decantó este sábado la balanza a su favor ante Jannik Sinner, por 7-5 y 7-6(6), en una hora y 48 minutos. Eso le permite llegar a la cita con el Open de Australia con la máxima confianza en el que era el primer partido de Samuel López como primer entrenador del campeón de seis grandes. El curioso trofeo fue una raqueta personalizada.

