Pasan los días en Wimbledon, tres hojas menos en el calendario ya, y Carlos Alcaraz coge mejor color. Después del complicado estreno del lunes, resuelto a cinco sets, el murciano elevó las prestaciones frente a Tallon Griekspoor y superó al neerlandés por 6-4, 7-6(0) y 6-3 (en 2h 06m). Esta vez no hubo un exceso de curvas ni apreturas, sino un rendimiento creciente y lineal. El chico, 19 años y un porvenir de oro, controló y dominó a su rival de principio a fin, y desembarcó en la tercera ronda del torneo. Se medirá con el alemán Oscar Otte (36º).

