El barrio de Vallecas es un lugar especial, allí donde las ilusiones se cumplen y los aficionados sueñan despiertos. Con esa premisa, Adrián Molina (Alcalá de Henares, 2005) regresó al Rayo Vallecano —tras unos años en el Real Madrid— con la meta de quien busca devolver todo el cariño y el apoyo sentido desde sus primeros pasos en la cantera rayista.

