La pérdida de memoria suele ser lo primero que asociamos al Alzheimer, pero investigaciones recientes sugieren que otro sentido podría adelantarse a los síntomas clásicos. Un estudio realizado por científicos del DZNE y la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich demuestra que células inmunitarias del cerebro, conocidas como microglías, pueden atacar fibras nerviosas saludables que conectan el locus coeruleus con el bulbo olfativo, clave para la percepción de olores.

