Pactar un despido de forma ‘amistosa’ entre la empresa y el empleado es una práctica cada vez más recurrente. Sin embargo, también es ilegal, además de ser “un fraude de ley”, tal y como explica la abogada laboralista Virginia López. “Simular una extinción del contrato puede considerarse fraude si realmente no existe un despido involuntario”, añade.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *