<strong>AVANCE.</strong> Joel Parra, el mejor del Joventut e ídolo local, enfiló el aro del Lenovo Tenerife con intención de comérselo, pero cuando ya se veía celebrando la canasta ganadora y el pase a la final se topó con Tim Abromaitis, que le colocó un tapón descomunal y metió a los canarios en el partido por el título. Así acabó una semifinal de locos, con alternancias y numerosos errores en el tramo final.

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