Mourinho hizo ante el Sevilla lo que muchos esperaban que hiciera cuando se hizo con las riendas del equipo. Fue justo con lo sucedido ante la Roma y premió a Endrick con la titularidad. Meritocracia pura y dura, justo lo que reclama el Bernabéu. También se atrevió con Valverde, al que mandó al lateral derecho, aunque al uruguayo no le entusiasme jugar ahí. Mourinho sabe lo que piensa Fede, pero puso por delante las necesidades del equipo.

