El Real Madrid sacó adelante el compromiso previo al Clásico mejorando juego y sensaciones, con Güler en el eje de todo. El turco fue determinante abriendo el partido con un golazo minutos después de un lance con Peque en que se reclamó agresión. Arda se jugó la roja, cierto, tanto como que mejora el juego blanco en el eje. También fue más compacto el Madrid con Valverde en una banda y Diomande en la otra. Mejoró a Vinicius, es un hecho. El Sevilla compitió con orgullo, cargado de indignación. Jugó bien, y las decisiones arbitrales cayeron en su contra.

