El Oviedo ha asaltado el Murube y confirma que este Ceuta es cada vez más vulnerable en su propio feudo, donde no deja de conceder puntos. Los ovetenses encarrilaron el triunfo gracias al primer gol como profesional de Samu Rodríguez a un tanto de su pichichi, Carlos Domínguez, en la segunda mitad, -dos defensas marcaron los goles del Oviedo- mientras que Camacho recortó distancias para un conjunto caballa que rozó la proeza al final pero no pudo evitar la derrota por 1-2. Los tres goles fueron en jugadas a balón parado.

