Carlos Sainz acabó el Gran Premio de Gran Bretaña en una posición decente para el monoplaza que tenía, un FW48 con mejoras pequeñas y poco relevantes a la hora de la verdad. Fue 12º, peleó con coches superiores y la realidad imperó. La que le hace pasarlo mal durante la gira europea y que provoca que descuente pruebas para un salto real del Williams. Aunque ahora mismo eso no está en la cabeza del español y sólo pasa el trabajar para salir de los apuros.

