Cuando el ruido desaparece del centro de prensa organizado por la Federación Española en el estadio Cotton Bowl, sede principal del Mundial de 1994, aparece Aymeric Laporte (Agen, Francia; 32 años). Así lo había pedido. Como si en el silencio se despertara su verdadero yo. Un tipo reflexivo y sensible, lejos de la imagen de arisco que tiene. Un tipo carismático y cercano, capaz de seducir a la nueva camada liderada por Lamine Yamal. Disipa la polémica a su alrededor para solo pensar en el fútbol. Nada menos que contra la Portugal de Cristiano mañana en los octavos (21.00, La1 y Dazn). Algo sabe de CR7: rival en la Liga, compañero en el Al-Nassr saudí.

Seguir leyendo

Laporte, durante la entrevista con EL PAÍS.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *