Messi y Mbappé viven un precioso duelo por ser el máximo goleador del Mundial, pero si nos ceñimos al estricto perfil de nueve, Harry Kane no tiene rival. Haaland es el futuro, el prototipo de delantero centro diseñado para años venideros, pero el inglés es el primer diseño, el origen de todo. Y con él uno se puede ir a cualquier sitio con la confianza de que acabará apareciendo. Lo hizo para sacar a su país de un problema, y de los gordos, ante la RD del Congo.

