Primera bomba del Mundial. Paraguay se mete en octavos y Alemania está en la calle. Suena fuerte, pero si había una selección grande que daba síntomas de debilidad, era la de Nagelsmann. Y eso que se resistió a caer, en uno de los pocos sellos que le queda de su etapa dorada. Se confirma que la derrota ante Ecuador, si bien ya estaba metida como primera en su grupo, ya fue un ejercicio de impotencia y un problema de fútbol serio. Porque lo que se dice jugar, Alemania ha jugado poco.

