Ricky Rubio fue sustituido cuando restaban 35 segundos del tercer partido de la semifinal de la Liga Endesa frente al Valencia Basket. El Olímpico de Badalona se puso en pie para despedir con una gran ovación a su ídolo. Visiblemente emocionado, abrazó a Adam Hanga, que también había sido cambiado para que recibiera el calor del público en su último partido con el equipo. Después, el base se quedó rumiando la derrota y el final del curso para el Asisa Joventut. ¿También el final de su carrera?

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