Matías Tagliamonte protagonizó uno de los goles más ridículos que se recuerdan en una jugada rocambolesca en la que pudo despejar el balón a córner por encima del travesaño, pero acabó dejándolo ‘muerto’ en el área pequeña para que Irving Gudiño anotara el tanto del empate (2-2) del Caracas en la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *