La industria global del fútbol mira hacia las grandes ligas. El conocido como Big-5 no sólo domina el negocio propio, también es juez y parte del crecimiento o caída de muchas otras ligas de segundo nivel y del otro lado del Atlántico que reciben grandes cantidades de dinero por la venta de su mejor talento. Por ello, la sostenibilidad financiera de estas cinco competiciones es algo que ocupa y preocupa. LaLiga ha presentado un análisis en el que alerta sobre las fuertes pérdidas que presenta –y que arrastra– el fútbol inglés. Sólo la Premier League perdió 939 millones de euros en 2024-2025, contando las palancas activadas por varios clubes con la autoventa a sus dueños de su equipo femenino y de parte de su real estate. La situación en las islas contrasta enormemente con el de la Bundesliga, “el único modelo con beneficios”, como reconoce la gestora del fútbol profesional español en su radiografía.

