Un punto para seguir sufriendo. Mallorca y Valencia han firmado unas tablas que no le sirven ni a uno ni a otro. Los dos alargan la agonía de la salvación aunque al menos evitan esta jornada caer en los puestos de descenso. El Mallorca tuvo al equipo de Corberán en la lona, casi pidiendo clemencia, pero Dimitrievski supo aguantar el temporal y un fogonazo de Guerra y Rioja, que salieron desde el banquillo, le sirvió a Sadiq para acabar con su sequía y marcar un gol, el segundo desde que llegó en el mes de enero, que puede ser más importante de lo que parece.

