El inversor Todd Boehly explicaba hace algunos años, de la forma más sencilla, cómo ha creado un imperio mediante su fondo de inversiones, Eldrige Industries. “La mayoría de las cosas son cajas donde pones cosas. No es la caja en sí lo que es bueno o malo, sino lo que hay dentro de estas”, dijo en 2019 a The Wall Street Journal. El empresario estadounidense se acaba de hacer con una caja nueva, el Chelsea, el orgullo de Stamford Bridge y emblema de la Premier. Boehly lo ha adquirido, junto a un consorcio, por 5.200 millones de dólares de manos de Roman Abramóvich, el oligarca ruso que se vio obligado a deshacerse del club por las sanciones impuestas al círculo cercano de Vladímir Putin por la guerra de Ucrania.

