El segundo día de la Vuelta, cuando el equipo Movistar llegó a Den Bosch antes de afrontar la etapa, Enric Mas (Artá, Mallorca; 27 años) se puso al volante y aparcó el autobús con una sonrisa de oreja a oreja. Parecía haber olvidado las penurias del Tour, cuando no le respondían las piernas ni la cabeza y fue descabalgado por la covid. Pasadas dos semanas, lo que parecía ya es una realidad, tercero en la general, capaz de rebajarle un minuto al líder en las dos últimas etapas, a rebufo de Roglic (a 27s) y Evenepoel (a 2m 01s) aunque atornillado en el tercer cajón del podio.

