Los jugadores de gran talento no solo propician muchos momentos de placer para los aficionados. Además, pueden ser especialmente didácticos, porque su gran creatividad ayuda a entender conceptos complejos y a desarrollar el pensamiento lateral aplicado al ajedrez. En la partida de este vídeo, el español David Lariño ilustra de modo muy espectacular cómo se puede aprovechar la ventaja de desarrollo. Y también le da la vuelta a un viejo principio estratégico: frente a un ataque lateral, contraataque en el centro.

