Volvió a perder tiempo, apenas 15 segundos con Roglic, pero ya no le flaquearon las piernas como en la jornada anterior. Por lo que Remco Evenepoel (Aalst, Bélgica; 22 años), seguro de sí mismo, un pelo gallardo aunque sabedor de que en las siguientes montañas no se le exigirá tanto, pidió cita para ponerse el laurel en Madrid. Lo hizo después de admitir que nunca había terminado una etapa a tanta altitud. Pero se había preparado para ello, una planificación estudiada al detalle para que completara una gran vuelta, pues solo participó en el Giro de 2021 y se descabalgó antes de tiempo porque se dio de bruces con el suelo, una cabriola sobre el guardarraíl. “Ha estado a un gran nivel y tiene buena pinta, pero no sabemos qué puede pasar más adelante”, reseña con cautela para EL PAÍS Koen Pelgrim, director deportivo de Quick-Step. Esa fue siempre su táctica.

