Thymen Arensman aprovechó el marcaje mutuo entre los dos grandes titanes del Tour para firmar su segundo triunfo en la Grande Boucle. El ciclista neerlandés del Ineos Grenadiers supo leer el desconcierto, medir las fuerzas y rematar con temple en el exigente ascenso a La Plagne. Ni Jonas Vingegaard ni Tadej Pogacar, que entraron justo a dos segundos del ganador, fueron capaces de neutralizar su ataque tardío. El podio de París, salvo contratiempo, ya tiene dueño: Pogacar, Vingegaard y Lipowitz.

