Frustrado tras un sorteo que le había dejado sin dorsal para la emblemática maratón de Chicago, ciudad a la que se había mudado años antes junto a su mujer, el asturiano Pelayo Menéndez (Oviedo, 35 años) recibió en noviembre de 2022 un correo electrónico que le cambiaría la vida para siempre. “Estábamos apuntados a un club de natación y, casualidades de la vida, justo esa semana nos invitaron a probar un programa de fuerza alternativo que, decían, duraría ocho semanas y serviría como preparación para una prueba denominada Hyrox”, cuenta a EL PAÍS quien antes de cruzar el charco había probado suerte en la élite del triatlón. “Mi mujer y yo investigamos en qué consistía aquello, nos hizo gracia y nos lanzamos a probar sin saber muy bien qué nos íbamos a encontrar”.

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