A las 21.00 horas de Seattle no hacía tanto calor, pero Botafogo acabó sudando la gota gorda. El campeón de la Libertadores cumplió los pronósticos, pero sufrió hasta el último suspiro para ganar un partido que parecía tener encarrilado al descanso. El resultado es malo para el Atlético de Madrid porque ganó el mejor equipo de los dos y el que va a ser el rival de los del Cholo para estar en octavos. Aunque Seattle Sounders, que salió con la cabeza alta y acariciando un empate que habría sido épico, demostró que este Mundial de Clubes viene calentito.

