La historia de la Fórmula 1 está repleta de episodios tan espectacularmente surrealistas como el que protagonizó la pareja de McLaren este domingo en Montreal, donde la precipitación de Lando Norris al tratar de adelantar a Oscar Piastri, a falta de tres vueltas para el final y cuando ambos trataban de engancharse al podio, terminó con el británico contra el muro y con la carrera hasta la bandera de cuadros. En una prueba dominada de cabo a rabo por George Russell, que le sirvió a Mercedes el primer triunfo de la temporada, el picante lo puso McLaren, ya no solo por el desastre final sino por el ritmo demostrado por sus dos corredores, que llegaron desde atrás como leones para agitar el gallinero.

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