Ruge ahí abajo un vikingo: Yeeeeeessss!!! Y lo lamenta sentado en la silla Carlos Alcaraz, desenlace fallido para él en el Godó. Chof general: 7-6(8) y 6-2, en 1h 37m. Adiós al tercer título, festeja esta vez el danés, rostro aniñado y azote de Hércules. Hasta la desgracia del español, lo merecía. Impresionante partido el suyo. Se pregunta la grada qué hubiera pasado de no haber surgido el contratiempo, el fallo físico de la pierna derecha del murciano al poco de haber comenzado el segundo set, pero hasta ahí, instante en el que saltaba la alarma, el campeón, cinco títulos en la ATP, ha reunido sobrados méritos para coronarse por primera vez en Barcelona. Extraordinarios días los de Rune, también cosecha de 2003, y resignado final de torneo para el español.

