Ansu Fati está llegando a su límite. Hasta ahora, el canterano culé había mantenido intacta su ilusión de triunfar en el Barcelona y se había negado, en los últimos mercados, a abandonar el club catalán. Pero su ostracismo de esta temporada le está pasando seria factura, como evidenció en su enfado en el encuentro contra el Celta, cuando comprobó, una jornada más, que no iba a tener minutos en LaLiga. Y ya van más de cinco meses sin participar… No fue, no obstante, el único futbolista que acabó enojado el cruce contra los de Giráldez: todos quieren participar en el Barça de Flick.

