<strong>May Peus es un convencido. En época donde el cambio climático, una guerra intestina</strong> por la candidatura olimpica Pirineos 2030, la ausencia de instalaciones de primera línea y otras cuestiones, dificultan la gestión de una federación como la de Deportes de Invierno, acaba de ser reelegido presidente y sigue ilusionado con un proyecto que ha trazado hasta 2030 «con independencia de quién esté al frente de la federación». La inclusión y la sostenibilidad son la guinda en un libro de ruta que pronostica resultados desconocidos en sectores como el esquí alpino masculino, huérfanos de éxitos desde la época de Paquito Fernández Ochoa.

