”Zidane me importa un bledo”. La frase, pronunciada por el presidente de la Federación Francesa de Fútbol, Nöel Le Graët, en el curso de una dicharachera entrevista telefónica con Radio Montecarlo el domingo pasado, fue el desencadenante de la mayor crisis que atraviesa el fútbol francés en años. Ayer Le Gräet se apartó de su cargo después de que el Gobierno de Emmanuel Macron direccionara una campaña de demolición que incluyó el testimonio público de mujeres que denunciaron haber sido víctimas de presuntos acosos sexuales a manos del presidente saliente que, a sus 82 años, deja como legado la Copa del Mundo obtenida en Rusia en 2018.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *