<strong>Yulimar Rojas </strong>llegó a ir segunda en la final de triple salto del Mundial de Oregón. Quizás eso sea lo más reseñable de un concurso que en el que confluían dos tipos de atletas: las ‘humanas’, que luchaban por la plata y el bronce y alcanzar los 15 metros, y la ‘diosa’ venezolana, que perseguía un nuevo récord del mundo y acercarse a esa barrera casi mitológica de los 16 metros.

