Ni un julio de energía desperdició el Madrid para poner la clasificación para los playoffs a tiro. Hizo lo justo para ganar con holgura al ASVEL, colista de la Euroliga, que llegaba sin sus tres referentes:De Colo, Luwawu-Cabarrot y Lauvergne. Los blancos, sabedores de su superioridad, completar un plácido partido en el que juguetearon con el rival hasta que dieron un golpe que les puso 18 puntos arriba (55-37). Después, se limitaron a administrar esfuerzos. Fue como un oasis de calma dentro del exigente calendario.

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