Y de repente, Mendy. Su reaparición llegó en un momento en el que casi nadie lo tenía en la ecuación inmediata, no porque estuviera fuera del grupo, sino porque llevaba semanas entrenando con normalidad sin que eso se tradujera en minutos. Había superado la lesión del 26 de abril hacía más de un mes y su nombre seguía sin entrar en las quinielas de cara al once.

