La buena noticia es Huijsen. Tiene personalidad, un gran manejo de balón y con sus pases elimina líneas con sorprendente facilidad. Apunta a central de época. La mala noticia, cosas del fútbol, también es Huijsen. Porque que un central sea el futbolista con más clarividencia para organizar el juego no anuncia nada bueno a la vista de la incapacidad de Tchouameni, de Valverde y de Bellingham para crear fútbol, algo de lo que dieron numerosas muestras durante toda la temporada. Y eso no es culpa del calor en Miami, del cansancio o de la falta de entrenamientos; tiene que ver con los perfiles de cada jugador. El único que parece en disposición de organizar al equipo alrededor del balón es Güler, aunque su puesto natural sea de interior, no de distribuidor. Habrá que ver si Xabi Alonso prueba con él ahí, porque la otra opción, Bellingham, ahora mismo no está para nada. Y Ceballos, tercera alternativa, ayer ni jugó.

wf_cms.rss.read_more

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *