<strong>Willy Hernangómez</strong> pensaba que este podía ser su año. Iniciaba su séptima temporada en la NBA después de coronarse como <strong>MVP del Eurobasket</strong> ganado por España en Berlín. En el campeonato, había superado a pívots ya asentados en la Liga estadounidense como su compañero <strong>Jonas Valanciunas</strong>, <strong>Domantas Sabonis</strong> o <strong>Rudy Gobert</strong>. Dio igual. Su realidad no ha cambiado demasiado con respecto a cursos anteriores y continúa sin obtener reconocimiento en la competición.

