Aston Martin está en boca de todos en la Fórmula 1. Sus problemas en el inicio de 2026 no se han tapado y son el gran foco de preguntas de cara al próximo Gran Premio de Japón, casa de Honda, la que más debe cambiar para enderezar al AMR26. También sumó un lío en su dirección, con una jornada donde se colocó a Jonathan Wheatley, jefe de Audi, a su mando. Provocando que Adrian Newey vuelva a su principal trabajo, el del monoplaza. Pero el equipo británico ratificó poco después a su gran gurú, cosa que no impide que existan vientos de cambio. Más porque no horas después se anunció que Wheatley ya era historia de Audi. Su salida es oficial.

