Debía ser la mejor final del campeonato y a fe que lo fue, con tres titanes peleando por un oro de muchísimos quilates que se decantó del lado de la favorita Audrey Werro (1:54.81 y récord de los campeonatos) en detrimento de la heroína local, Keely Hodgkinson (1:55.01), y la poderosa ‘outsider’ Femke Bol (1:55.45), que arrebató el récord de Países Bajos a Ellen Van Langen, oro en Barcelona’92 con esa marca.

