No hay paz en el Tour. Ni un día ni un minuto ni un segundo. Demi Vollering está encendida, habitada por su alma de joven patinadora de velocidad, y no hay cuesta que no inflame su pasión, su deseo, sus ataques demoledores que hacen temblar a todas, y a ella le recompensan con una segunda victoria de etapa, el aplauso admirado de sus rivales derrotadas y, a un día del final de la carrera, el maillot amarillo.

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