En cuanto se conoció que era suplente en Oviedo comenzaron a correr como la pólvora las interpretaciones más peregrinas. Una cosa es que Vinicius lleve meses estirando demasiado la cuerda con su renovación y otra muy distinta que el Real Madrid le quiera vender la próxima semana porque está pidiendo una barbaridad (30 millones con prima de renovación incluida) en su peor momento. Al que les gustaría darle salida es a Rodrygo, que por cierto en el Tartiere fue titular, se mostró participativo y rápido e hizo bastante más de lo que se le ha visto a Vinicius en toda la era Alonso. Claro que si al final se queda en la plantilla Rodrygo debería buscarse otra referencia porque el rendimiento de Vinicius tampoco es mucho mejor que el suyo. Hace cinco días ante Osasuna ni siquiera remató a portería y sólo hizo un regate, por un gol y ocho regates de Mbappé. No es cuestión de compararle de forma permanente con Kylian porque el francés está a otro nivel y esa pelea la tiene perdida, como lo prueban esos 12 goles que lleva de los últimos 15 que han anotado los blancos.

