Hace apenas un año, Vinícius Jr. era el símbolo de la alegría en el Bernabéu. Sus regates endiablados, su velocidad vertiginosa y goles decisivos lo colocaban entre los candidatos al Balón de Oro. Hoy, esa sonrisa parece más lejana que nunca. 2025 se ha convertido en un año duro, de silencios incómodos, silbidos del público y un futuro en el Real Madrid lleno de incógnitas.

