Jonas Vingegaard apareció por la sala de prensa improvisada en Navacerrada con paso lento por el cansancio, pero con una sonrisa de oreja a oreja, pues su corona en la Vuelta tras dos laureles en el Tour de Francia (2022 y 2023) lo valía. “Es la Vuelta, una de las grandes carreras del mundo, algo siempre soñado. Y ganar en la Bola del Mundo, en una cima tan especial, ha sido algo increíble”, resolvió, orgulloso. Y, paciente —al contrario que su jefe de prensa, que quería cortar cuanto antes la comparecencia—, el danés respondió a todas las preguntas, también a las que abordaban el tema de las manifestaciones en favor de Palestina y en contra de la ofensiva de Israel en Gaza, que ya se ha cobrado la vida de más de 64.800 personas, según las autoridades del enclave.

