Esperaba una crono de las de antaño. Una genialidad de 40 km que se ha convertido en una ‘rara avis’ en el ciclismo moderno actual. Con los grandes puestos consolidados en la clasificación, la mayor recompensa pasaba por adjudicarse el éxito en un trazado más duro incluso que el de <strong>La Planche des Belles Files</strong> de hace dos años, cuando <strong>Tadej Pogacar</strong> arrebató el amarillo a <strong>Primoz Roglic.</strong>

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