Sería de enorme interés escuchar del propio Velímir Kalandadze (1935-2017) cómo era su proceso creativo y su método de trabajo para dar a luz tantas obras de arte (compuso más de 300 finales artísticos); no nos consta que esa explicación exista. Las dos maravillas que se comentan en este vídeo son muy sofisticadas: en ambas, las negras cuentan con un procedimiento sistemático que parece garantizar el empate; pero, en las dos, las blancas rompen esa rutina con gran brillantez y de forma harto sorprendente.

