Entre los atractivos del final artístico glosado en este vídeo, cabe destacar su gran profundidad, sobre todo si se analiza desde su última jugada -muy impactante- hacia atrás, hasta el lance inicial. El aficionado comprende entonces que ese remate tan espectacular es, en realidad, lo menos difícil de la composición. Lo más meritorio es armar e hilar una serie de jugadas más o menos obligadas para llegar a ese éxtasis desde una posición que parece muy normal y que podría darse en cualquier partida.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *