Los jugadores que arriesgan al máximo con brillantez han estado siempre entre los muy admirados. Pero más impresionante aún es que lo hagan frente a una de las estrellas con juego más creativo de la historia. Es lo que ocurre en la partida de este vídeo, disputada en el Campeonato de Moscú de 1968: Borís Gulko (nacido en 1947) muestra una audacia rayana en la insensatez frente a David Bronstein (1924-2006), subcampeón del mundo en 1951 tras empatar (12-12) con el gran patriarca del ajedrez soviético, Mijaíl Botvínik.

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