Es verdad que el ajedrez del siglo XXI está muy influido por las computadoras en diferentes aspectos. Tal realidad innegable puede llevar a la errónea conclusión de que los sacrificios de material intuitivos, a medio o largo plazo -aquellos cuyas consecuencias no son calculables con exactitud ni siquiera por los monstruos de silicio- son ya cosa del pasado o una especie en extinción que se sacrifica a los dioses de la exactitud.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *