En las dos partidas anteriores de David Antón como ganador en El Rincón de los Inmortales –una, rápida; la otra, lenta-, sus claves incluían una muy esmerada preparación casera. Y eso inspiraba el debate sobre hasta qué punto la capacidad para entrenarse con tenacidad y acierto es también un gran talento, como sostiene, entre otros, Gari Kaspárov.

