Cuando Armando Roca batió el récord de España de los 100 metros lisos, los Beatles todavía no existían, el ser humano no había llegado a la luna y Philips proyectaba el estreno mundial de las primeras cintas de casete. Poco después, Roca también fue campeón en los 200 y los 4×100, las otras dos grandes pruebas de velocidad. Ahora, más de medio siglo después, en la era de los teléfonos inteligentes y las redes 5G, este arquitecto catalán sigue desafiando los límites de su cuerpo sobre el tartán.

