Después de un palo como el de la Copa del Rey, nada como un partido balneario. No hay muchos en la Euroliga, pero el Real Madrid disfrutó de uno frente al Bayern Múnich (93-70). Más allá de algunos pitos a Sergio Scariolo en la presentación, los madridistas no sufrieron efectos secundarios de lo sucedido en la final del Roig Arena.

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