Max Verstappen tomó, por fin, la palabra. Tras las informaciones sobre su descontento con la Fórmula 1 y el valorar, seriamente, el fin a su carrera en la clase reina, el neerlandés se explicó, defendió y rebajó el tono apocalíptico que parecía vincularse a su figura. No hay nada (parece) en firme y el cuatro veces campeón mostró un tono mucho más conciliador que en otras comparecencias. Quizá el parón le ha sentado bien.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *