«Estamos a un pase del gol, vamos al gol», gritaba Simeone a sus jugadores durante el último entrenamiento antes de que este martes el Atlético se juegue el pase a la final de Copa en el Camp Nou. Tras el 4-0 de la ida, los rojiblancos acuden con un colchón inimaginable, pero con el gran objetivo de conseguir otro tanto que aplaque el intento de remontada del Barcelona.

